Sensorial

  • 19 Nov

Un niño pequeño se enfrenta al mundo que le rodea usando constantemente todos sus sentidos. Para examinar un objeto nuevo, un bebé lo mira, lo toma entre sus manos para sentir su textura y su peso, lo agita, lo chupa, o hasta trata de morderlo. Utiliza naturalmente todos sus poderes de observación. La Dra. Montessori pensó que éste era el tiempo ideal para darle al niño material que le ayudara a agudizar sus sentidos, permitiéndole así entender las muchas impresiones que recibe por medio de ellos.

Los materiales Sensoriales en el aula Montessori ayudan al niño a estar alerta a los detalles que se le ofrecen; primero sensaciones muy contrastadas, tales como rojo y azul, y después varias sensaciones graduadas, como diferentes tonalidades de azul. El material le ayuda a conocer lo que es rojo y azul, a entender el concepto de azul y finalmente a reconocer el color azul.
Cada material sensorial aísla una cualidad definida, como color, peso, forma, textura, tamaño, sonido, olor…etc. Cada uno de los materiales enfatiza cada cualidad en particular, disminuyendo o eliminando otras diferencias. Aunque los cilindros de sonido son todos del mismo tamaño, la misma forma, el mismo color y la misma textura, se diferencian únicamente por los sonidos que emiten cuando el niño los agita.
La importancia de educar los sentidos se puede ilustrar con un ejemplo del mundo adulto. Tanto para los adultos como para los niños es posible recibir una cierta cantidad de impresiones sensoriales sin beneficiarse de ellas. Dos personas asisten a un concierto juntas. Una de ellas experimenta un gran placer, y la otra, con la misma agudeza auditiva, sólo siente aburrimiento y cansancio. Las impresiones no son suficientes por sí mismas. La mente necesita educarse y entrenarse para que pueda discriminar y apreciar.
Un niño pequeño puede permanecer sin conmoverse al recibir impresiones sensoriales de su medio ambiente. Lo que él necesita no son más y más impresiones, sino la habilidad de entender lo que esta percibiendo. Los materiales sensoriales Montessori ayudan al niño a distinguir, categorizar y relacionar la nueva impresión con las impresiones recibidas previamente. La Dra. Montessori expresó que este proceso es el principio del conocimiento consciente. Este se alcanza cuando la inteligencia trabaja concentradamente en las impresiones producidas por los sentidos.
Vamos a describir algún material sensorial, por ejemplo el tamaño en tres dimensiones se le presenta al niño con la Torre Rosa. Es una serie de 10 cubos graduados en tamaño: desde un centímetro al cubo hasta 10 centímetros al cubo. Todos los cubos son iguales en color, forma y textura. Para que el niño trabaje con este material, debe distinguir los diferentes tamaños y construir una torre, empezando por el cubo más grande y terminando con el cubo más pequeño en la punta. El material tiene en sí mismo su control de error porque si el niño coloca los cubos en el orden incorrecto, se nota inmediatamente y hasta puede ser que la torre se derribe.
La Escalera café le presenta al niño la diferencia de tamaño en dos dimensiones. En un grupo de diez prismas con una misma longitud de veinte centímetros, pero su ancho y altura varían de un centímetro a diez. Otra vez, el niño tiene que colocar los prismas en la graduación correcta, formando una estructura en forma de escalera. Con este ejercicio, la guía o maestra introduce el concepto de grosor usando los términos “grueso – más grueso; delgado – más delgado” con los prismas correspondientes como ejemplo.
La Escalera Roja ayuda al niño a reconocer las diferencias en tamaño en una sola dimensión – longitud. El niño debe colocar las barras en su secuencia correcta: de la más corta, que mide diez centímetros de largo, a la más larga, que mide un metro. Este ejercicio es parecido a los anteriores; el niño puede controlar su propio error por medio del material. También ayuda a la guía a presentar los términos “corta – más corta; larga – más larga” Este material proporciona al niño una base sensorial para aprender a contar cuando empiece con los ejercicios de matemáticas.
Los Frascos de Olor, este material consiste en dos grupos de frascos, estos son idénticos con excepción de las substancias que contienen, por ejemplo: canela, café, menta, clavo. Etc. cada uno de los frascos contiene una fragancia diferente. Las sustancias están dentro de cada frasco, cubiertos por una tapadera perforada para que el niño las pueda oler sin verlas o sentirlas. Cada frasco del primer grupo tiene un compañero idéntico en el segundo grupo. El niño combina los pares oliendo cuidadosamente cada uno. La guía usa este ejercicio como una oportunidad para aumentar el vocabulario del niño enseñándole los nombres de las sustancias que huele.
Las Tabletas de Colores, la primera presentación del color que se le da al niño, es por medio de seis tabletas de color: dos rojas, dos azules y dos amarillas.  Todas las tabletas tienen el mismo tamaño, forma y textura y se encuentran dentro de una caja pequeña. Sólo se diferencian por el gran contraste de color. En este ejercicio el niño aparea las tabletas y aprende los nombres correspondientes. Este es un ejercicio muy sencillo con el que trabajan los niños más pequeños del salón. La dificultad de este ejercicio se aumenta, aumentando más pares de colores. El niño apareará finalmente once pares diferentes de tabletas de colores.
La Graduación de colores es el siguiente paso en este ejercicio, los niños usan una caja conteniendo ocho diferentes tonalidades de ocho colores diferentes. Las tonalidades de cada color están graduadas, de la más clara a la más oscura. El niño debe distinguir la intensidad de las tonalidades  de cada color y colocar las tabletas en orden: de la más clara a la más oscura. Cuando se termina el ejercicio, el arreglo de todas las tabletas da la impresión de un bonito arco iris que atrae mucho la atención de los niños.
Las Botellas Térmicas, es un material que sirve para reconocer las diferencias en temperatura, consiste en seis pequeñas botellas de metal que la guía prepara cuando el niño está listo para recibir la presentación. Se llenan dos botellas con agua fría, dos con agua tibia, y dos con agua caliente. Ya que las botellas son todas iguales, el niño las aparea tocándolas todas, y después las gradúa de la más fría a la más caliente.
Las Tabletas Báricas, consisten en una caja conteniendo tres grupos de tabletas de madera; cada grupo varía ligeramente en su peso. Las tabletas varían también en color; es por eso que el niño efectúa este ejercicio con los ojos vendados. Esto elimina las diferencias visuales y permite al niño agrupar las tabletas por peso, pesándolas y trata de separarlas en dos montones, de acuerdo con los términos: ligero y pesado. Posteriormente se aumentará la dificultad del ejercicio cuando se mezclen los tres grupos. El niño puede corregir su propio trabajo quitándose la venda de los ojos, y viendo si todas las tabletas del mismo color están en el mismo grupo.
El arte de escuchar atentamente se merece cultivar para toda la vida. Muchos niños hoy en día tienen la costumbre de “desconectarse” de este mundo tan ruidoso. No hacen ningún esfuerzo por distinguir los miles de sonidos que asaltan sus oídos, y así se retiran de las muchas oportunidades de aprender.
Escuchar atentamente es una preparación vital para la lectura. La Dra. Montessori ideó varios ejercicios o juegos sensoriales que ayudan al niño a concentrarse en sonidos determinados. En uno de los juegos, el niño se venda los ojos y se le pide que identifique los diferentes sonidos del salón de clases, como el ruido de una ventana al abrirla, cerrar una puerta, cerrar un libro, o verter agua. En otro juego, el niño trata de identificar las voces de sus compañeros sin verlos…etc.
Los Cilindros de Sonido, es un material para ayudar al niño a distinguir las diferentes intensidades del sonido, la Dra. Montessori diseñó un material que consiste en un grupo de seis cilindros de madera al natural con tapaderas rojas. Cada cilindro contiene una pequeña cantidad de diferentes sustancias como: sal, arroz, u otra clase de semillas secas. Este grupo de cilindros tiene otro que le corresponde pero con tapaderas azules. Cada cilindro en el primer grupo tiene un compañero en el segundo grupo y ambos producen el mismo sonido. El niño tiene que encontrar los pares, escuchando cada uno, y apareándolos. Posteriormente graduará los cilindros, del sonido más fuerte al más suave.
El arte de sentir, al niño le gusta tocar todo. Las experiencias de su mundo le llegan por medio de las manos al ir investigando su medio ambiente. El niño puede usar el sentido del tacto de una manera más efectiva cuando tiene los ojos vendados. Esto elimina la posibilidad de que el niño reconozca un objeto visualmente, retándolo a reconocer algo con sus dedos. En el aula Montessori, el niño empieza las actividades táctiles con la Bolsa Misteriosa. Esta es una bolsa que contiene una colección de objetos familiares para el niño, como una taza, una pelota, una cuerda, una tapadera…etc. El niño toma cada objeto y lo nombra sin mirarlo.
Más adelante se le presentarán las Tablas de Áspero y Liso, que le ayudarán a diferenciar una superficie áspera de una lisa.
Posteriormente, dentro de los ejercicios para el desarrollo del tacto, el niño trabaja con un grupo de ocho tablillas con papel de lija, que le ofrecen cuatro diferentes texturas de esta clase de papel. Las tendrá que aparear  después graduar de la más áspera a la más lisa. Esta actividad prepara al niño para el uso de las Letras de Lija que describiremos más adelante.
Las Telas, un ejercicio paralelo para la educación del tacto consiste en una caja que contiene varios pares de tela de diferentes materiales como: lana franela, seda algodón, terciopelo, encaje, etc. En este ejercicio, el niño revuelve todos los pares, se venda los ojos, e identifica los pares sintiéndolos. El niño puede corregir él mismo su ejercicio, quitándose la venda y viendo si sus pares son iguales. Mientras el niño trabaja con este material, puede ir aprendiendo los nombres adecuados de cada tela, dándole así la oportunidad de ampliar su vocabulario durante los años del período sensible para el desarrollo del lenguaje.
Muchos de los ejercicios sensoriales, por su misma naturaleza, contienen una preparación indirecta para el aprendizaje académico. Por ejemplo, el niño que ha aprendido a escuchar atentamente podrá percibir las diferencias tan sutiles en los sonidos de las letras. También los materiales geométricos son de gran importancia porque ayudan al niño a concentrarse en las diferentes formas.
Ya que la forma es la característica que define a cada letra del alfabeto, la Dra. Montessori diseñó varios ejercicios sensoriales para que el niño aprenda a enfocar esta cualidad: los Sólidos Geométricos, para empezar. Este es un grupo de sólidos de madera, todos del mismo color y textura, aproximadamente de la misma medida, pero que se diferencian uno del otro en su forma. El grupo incluye el cubo, la esfera, el cono, el cilindro, la pirámide, el prisma rectangular, y el prisma triangular.
Los niños aprenden a reconocer estas formas tomándolas en sus manos, mirándolas cuidadosamente y jugando en grupo, tratando de identificarlos mientras uno tiene los ojos vendados. También aprenden a relacionar los sólidos con objetos de su medio ambiente, por ejemplo: la esfera es como una pelota, el cilindro es como un vaso, el cono es como un helado…etc.
Una parte muy importante de esta actividad es la formación de vocabulario nuevo. Los niños adoran las palabras raras y por esta misma razón disfrutan al pronunciar palabras como “cilindro”, “pirámide” y “ prisma rectangular”. Es más fácil para los niños aprender lo que es una pirámide o una esfera si tienen la oportunidad de tocarlos, ya que si no lo hacen de esta manera, más tarde tendrán dificultad en aprender estas figuras si se les presentan de una forma abstracta. Cuando estos niños estudien geometría en un futuro, tendrán el vocabulario necesario basado en representaciones concretas.
El Gabinete Geométrico presenta al niño las figuras geométricas planas. Este gabinete está formado de seis cajones con piezas de madera representando los diferentes tipos de triángulos, diferentes tamaños de rectángulos, diferentes polígonos, diferentes tamaños de polígonos, diferentes tamaños de círculos, figuras irregulares de cuatro lados y varias figuras limitadas por líneas curvas. Cada pieza del material tiene una pequeña perilla en el centro de la figura, que permite al niño moverla de su marco fácilmente. El niño trabaja con este material como si fuera un rompecabezas.
Posteriormente, el niño aparea las figuras de madera con las mismas figuras impresas en tarjetas individuales, que se agrupan en tres: el primer grupo de tarjetas tiene la superficie de cada figura en azul, el segundo grupo tiene el perímetro de las figuras trazado con una línea azul gruesa, y el tercer grupo tiene el perímetro de la figura trazado con una línea azul muy delgada.
Conforme el niño va apareando las figuras de madera con estos tres grupos de tarjetas, va haciendo la transición gradual de la figura sólida a la figura trazada con un lápiz. Esta es una preparación indirecta al reconocimiento de las diferentes formas de las letras y números.
Los Triángulos Constructores son triángulos de madera en colores brillantes, que el niño coloca como si fuera partes de un rompecabezas. Cada triángulo tiene en uno, dos o tres lados una línea  negra pintada, que ayuda al niño en la construcción de varias figuras limitadas por las líneas rectas. Cuando las figuras ya están formadas, el niño puede ver que están realmente formadas por dos, tres y cuatro triángulos.
La preparación indirecta para la técnica motora de la escritura empieza cuando el niño trabaja con los Bloques de Cilindros. Estos son cuatro bloques de madera alargados. Cada bloque contiene diez piezas en forma de cilindro, que son manipulados por medio de una perillita en la parte central superior de cada uno. Los cilindros varían en diferentes graduaciones de profundidad y diámetro. Primero el niño trabaja con un bloque. Saca todos los cilindros, los mezclan, y después los vuelve a colocar en sus lugares respectivos. El ejercicio tiene su control de error porque cada cilindro encaja perfectamente en cada espacio. Posteriormente el niño trabaja con dos, tres y finalmente cuatro bloques al mismo tiempo. Finalmente el niño efectuará todo el ejercicio mientras tiene los ojos vendados.

Esencialmente, éste es un ejercicio sensorial en la discriminación de tamaños; sin embargo, es también una actividad sensorial muy importante, porque el niño toma la perillita de los cilindros con los mismos tres dedos que usará para coger el lápiz. Cada vez que el niño trabaje con este material, obtiene control en los músculos de los dedos que usará para la escritura. Otros materiales existentes en el aula Montessori que persiguen el mismo propósito son: Las piezas del Geométrico, Las piezas de los mapas rompecabezas de Geografía… etc.

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